El presidente Rodrigo Paz Pereira decretó la madrugada de este sábado el estado de excepción a nivel nacional mediante un decreto supremo, en respuesta a la crisis generada por los 50 días de bloqueos y movilizaciones que afectan al país.
La decisión fue asumida tras una extensa reunión de gabinete y se da luego de que el Gobierno alcanzara un acuerdo con la Central Obrera Boliviana (COB), aunque sin lograr consensos con la Federación Tupac Katari ni con sectores afines a Evo Morales.
Desde el Ejecutivo señalaron que la medida busca restablecer el orden público y garantizar la seguridad. Se trata de la primera aplicación de la Ley 1740 de Regulación de los Estados de Excepción, promulgada este año, que establece límites y condiciones para la adopción de medidas extraordinarias. La Asamblea Legislativa deberá pronunciarse sobre la declaratoria en un plazo máximo de 72 horas.